“Ha habido dos personas clave en mi carrera, sin las que, seguramente, hoy las cosas serían muy distintas para mí”, cuenta la bióloga Anna Veiga. Hace treinta años, cuando daba sus primeros pasos en el mundo de la investigación y de la asistencia médica, rodeada de médicos y en un ambiente eminentemente masculino, Veiga se convirtió en la ‘madre científica’ de la primera niña probeta en España, a quienes sus padres llamaron Victoria Anna: Victòria, por el logro sin precedentes que supuso, y Anna, en homenaje a quien consiguió, mediante fecundación in vitro, que naciera.

Si quieres saber más de esta ‘madre científica’, puedes leer el artículo completo aquí.

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