La Comisión Europea, a través del Joint Research Centre (JRC), ha publicado el informe Promoting Well-being in Digital Education: Proposal for a Model of Emerging Practices, un estudio que analiza cómo integrar el bienestar en el desarrollo de la educación digital en la Unión Europea y propone un modelo para promover entornos de aprendizaje digital saludables, seguros e inclusivos.
Este informe analiza políticas e iniciativas de los estados miembros, revisa la literatura existente y recoge evidencias procedentes de centros educativos de distintos países europeos. Entre sus principales resultados destaca la propuesta de un modelo de prácticas emergentes para promover el bienestar en la educación digital (WBDE), así como una serie de recomendaciones dirigidas a responsables de políticas educativas, centros educativos y otros agentes.

El bienestar como elemento clave en la educación digital
El bienestar en la educación digital se ha convertido en una prioridad creciente en las políticas europeas, en un contexto en el que las tecnologías digitales forman parte de la vida cotidiana del alumnado tanto dentro como fuera del aula. El informe se sitúa dentro de las iniciativas europeas destinadas a reforzar la educación digital, como las Conclusiones del Consejo de 2022 sobre el apoyo al bienestar en la educación digital o el Plan de Acción de Educación Digital 2021-2027.
La transformación digital está modificando profundamente los procesos de enseñanza-aprendizaje. En el ámbito educativo, las tecnologías digitales permiten que el alumnado desarrolle las competencias necesarias para desenvolverse y participar activamente en una sociedad cada vez más digitalizada. Sin embargo, su uso también plantea retos relacionados con el bienestar físico, psicológico, social y emocional del alumnado.
La publicación Promoting Well-being in Digital Education: Proposal for a Model of Emerging Practices pone de relieve la importancia de promover un uso equilibrado, consciente y acorde con la edad de las tecnologías digitales en los entornos educativos.
El análisis realizado pone de relieve la necesidad de abordar el bienestar en la educación digital desde un enfoque transversal, que tenga en cuenta tanto las políticas educativas como la puesta en práctica en los centros. En este sentido, el informe destaca la importancia de promover estrategias coordinadas que integren aspectos relacionados con la educación, la inclusión y la protección de la infancia. Asimismo, la necesidad de impulsar el desarrollo de competencias digitales que permitan a los miembros de la comunidad educativa desenvolverse de manera crítica, responsable y segura en entornos digitales.
Además, se subraya la relevancia de fomentar un uso equilibrado y pedagógicamente significativo de las tecnologías digitales, así como de avanzar en el diseño de entornos digitales accesibles, seguros y centrados en el bienestar de los usuarios. La publicación pone de relieve la importancia de reducir las desigualdades asociadas a la brecha digital y de promover enfoques de centro que impliquen a toda la comunidad educativa en la construcción de entornos digitales educativos más seguros, inclusivos y orientados al bienestar.
En conjunto, las evidencias recogidas y el modelo de prácticas propuesto aportan un marco de referencia para orientar el desarrollo de políticas y estrategias educativas dirigidas al bienestar digital, al tiempo que contribuyen a los debates europeos sobre el futuro de la educación digital y al desarrollo de competencias digitales en el horizonte de 2030.

